Diario de una gilipollas
23.6.03
  Sueño con él. Al final no vino a la fiesta de fin de año de fotografía, pero me dio mi colgante. No pudo venir, pero me llamó. 
16.6.03
  He recibido un mail de mi pareja que me pide que dé señales de vida. Llevo sin hablar con él desde anteayer por la noche, antes de la fiesta. Al día siguiente se me caía la cara de vergüezna y no era capaz ni de cogerle el teléfono ni contestar tus mensajes. Si le veo, ¿cómo le explico que llevo todo el culo amoratado? ¿Me caí por unas escaleras? Ayer me recomendaron Trombocid para que se vayan antes las marcas. ¿Y los mordiscos del cuello? Llevo tres, cada uno de una persona y sólo uno suyo. Se me cae la cara de vergüenza pero a la vez me apetece hacer estas cosas. No sé cuánto aguantará mi conciencia, ya ando pensando en contarle al menos parte de lo sucedido. No creo que se merezca estar con alguien como yo a no ser que sepa qué tiene entre manos.

He hablado un segundo con P. en messenger. Hace casi una semana que no le veo. A ver si quedamos. Me tiene algo deprimida, durante unos días pensé que podría haber sido uno de los amores de mi vida. Pero todo lo que es demasiado bueno para ser cierto suele ser mentira. Igualemnte, tiene mi colgante y quiero recuperarlo. Sea un polvo ocasional o un amor frustado, quiero a ese hombre cerca de mi. Sabe dulce. Quiero tenerle en rodaje conmigo, las 18 horas que dura la jornada y respirarle.

Le he enviado un mensaje a Elfo a ver qué pasa con el café que nos íbamos a tomar hoy, pero no contesta. Supongo que no lo hará. Demasiado tiempo ya. Van a cumplirse cuatro años desde que lo dejamos. Excepto una tarde hará dos meses, hacía un año que no le veía y antes de eso, otros dos. No sé si realmente quiero verle, pero es la única persona a la que he querido. Hay noches que pienso que me meto en tantas estupideces porque busco sentir lo mismo que sentí por él. O casi cualquier cosa. Pero sentir. 
  Acabo de volver a casa. He quedado con un amo de #mazmorra, un canal de SM/Bdsm del irc. Un par de cervezas cerca de casa, le he enseñado los moratones del culo y hemos quedado en que la semana que viene, un día que esté sola en casa ya le llamaré para probar una caña de bambú muy maja que tiene. 
15.6.03
  Hoy me pegaría un tiro y no tengo con qué hacerlo. Todo es una puta mierda y además de eso, llevo el culo hecho un moratón enorme. Eso me pasa por meterme en fiestas sadomasoquistas.

Todo lo que es demasiado bueno para ser cierto suele ser mentira. ¿Que un elfo te mira a los ojos y te pide la verdad? Huye, porque te va a dar una ostia. De la primera puta y del primer villano, nació el primer sevillano. ¿Volver con un ex? Absurdo, nunca funcionará.

¿Solución? ¿Buscar dolor?

Yo qué sé. Ayer me fui con un amigo a una fiesta del rollo SM/Bdsm. En el metro ya nos miraban raro, yendo prácticamente a San Blas, de góticos raros. Una vez en la calle, no encontrábamos el sitio. El local estaba en la cuarta planta de un edificio donde ponía "Ortopedia". No era lo más obvio.

Entramos. Todo lleno de gente vestida de negro. Hasta ahí, normal. Poca marcha en esta fiesta, había menos gente de la habitual. Saludamos a un par de conocidos. Es increíble la proporción de gente en silla de ruedas, dos de sesenta y cinco. La media de edad oscilaba por los cuarenta. Un clon de Yola Berrocal enseñando silicona. Debajo de esa piel hay un animal. Personas que podrían ser mis padres. Mis abuelos. En cuero, el mínimo y no generalmente con el imprescindible, recibiendo fustazos sobre una mesa.

Me gusa el dolor. Lo hablaba esta mañana con D. cuando volvimos. Me gusta tanto como el sexo, como dormir. No soporto que digan mi nombre mientras estamos follando, me devuelve a la realidad en que soy yo. Cuando algo duele, es lo único que existe, no hay absolutamente nada más.

A mitad fiesta piqué a uno de los organizadores para que me sacara. Me tumbó boca abajo en la mesa, me bajó los pantalones y me dejó el culo rojo. Fosforescente.

Al principio me daba vergúenza pensar en la gente que estaba mirando. Me daba vergúenza pensar en que había una persona que veía casi a diario, con la que trabajaba. ¿Qué cara me va a poner ahora? Al tercer azote daba igual. Sólo existía eso. Alternar dolor con que te cuidaran. Alternar el miedo a que se excediera con el depositarte en manos de otra persona. No tengo fé en la gente, apenas confío en un par de personas, pero entonces me dejé completamente en sus manos. Me pude soltar un rato. Dejé de existir, de pensar. Sólo dolía y era lo único real. Me gustaba cuando me decía que levantara más el culo, que abriera las piernas, que le gustaba, que si me gustaba. Igual el tao está también por ahí, en poder dejar de existir en manos de otra persona, en dejar de desear y simplemente aceptar lo que venga. Cuando dolió demasiado decidí que me daba igual, que podía soportarlo, que eso era lo que había pedido y ahora tenía que cogerlo. Me gustó saber que podía con ello, jodida autosatisfacción sin sangre.

Quiero olvidarme. Quiero dejar de existir. Follando no existe nada. Durmiendo todo es mentira. Con el dolor, sólo él es real.

Quiero sentir lo que sea.

 
Mi puta vida

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06/01/2003 - 07/01/2003 /


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